¿Se ha preguntado alguna vez por qué la misma información es percibida e interpretada de forma distinta por los usuarios? La respuesta es relativamente sencilla en la teoría y atiende a criterios de los denominados códigos naturales. Los códigos naturales son aquellos que determinan decisiones diferentes en base a improntas del subconsciente. Todo ello tienen su origen en los estudios del conocido psiquiatra Carl Jung.

La impronta del subconsciente es el surco generado con la primera toma de contacto del ser humano con un concepto. En ese punto se establece una imagen mental proveniente del subconsciente. Y siempre se evocará cuando el sujeto se enfrente al mismo concepto a lo largo de su vida.

Es totalmente primordial en el análisis de la efectividad de las campañas de marketing online, en la evaluación de las campañas SEM o las estrategias SEO llevadas a cabo, tener presente este concepto si se quiere lograr el principal objetivo del marketing; captar y atraer la atención del usuario.

Así, conviene saber que la razón y la lógica están presentes en nuestra corteza cerebral desde los 6 años. Pero lo que regula las emociones y establece las conexiones estímulo–respuesta, está presente desde una edad mucho más temprana.

Para lograr la efectividad de sus campañas de marketing online y la consolidación de la reputación de su marca, usted debe apuntar al descubrimiento sobre el qué regula las emociones como elemento clave y decisorio de la capacidad de compra o consumo. Ya que son precisamente las emociones lo que más estimula al usuario en sus decisiones.
Es imprescindible, por lo tanto, la evaluación y análisis de las emociones para lograr una motivación. Así como una posterior atracción de los clientes hacia los bienes y servicios ofertados.

 

Las emociones claves en los valores tradicionales

En la actualidad, los parámetros sobre los que se asientan las campañas SEM más efectivas o que logran los mejores resultados a nivel SEO se centran en conceptos como compromiso, escucha activa, reputación, cumplimiento, satisfacción. Todos ellos interpelan a las emociones y buscan como objetivo principal, la fidelización con una marca.

Innovación, clave de las emociones

Adicionalmente la entrega e bienes y servicios innovadores y con valor agregado se extrapola al concepto en sí mismo incidiendo directamente en la emocionalita del individuo que, despierta ante “lo novedoso” experimentando una respuesta positiva cuanto mayor sea el valor agregado primario que pueda identificar en su primera toma de contacto. Trasladando emociones…

 

Estando clara la importancia de las emociones, es el momento de trasladar dicho método a nuestra estrategia de marketing:

  1. Indague sobre la percepción que tienen los usuarios en una primera toma de contacto acerca del bien o servicio ofertado.
  2.  Fomente la escucha activa de las distintas experiencias que los usuarios evocan al enfrentarse al producto que ofrece su marca.
  3. Analice los resultados obtenidos. Así podremos establecer una campaña destinada a la satisfacción de las necesidades explicitadas por los consumidores.

Para concluir, es fundamental que las estrategias de marketing, herramientas de SEO, campañas SEM y consolidación de la marca de su empresa, tengan presentes criterios antropológicos y neurocientíficos que le permitan descubrir qué determina la respuesta de un ser humano frente a un bien o servicio, ya que éstos constituyen una fuente única, inagotable y continuamente en proceso de transformación, de información valiosa para la innovación y la generación de estrategias de marketing eficaces y será el valor agregado que incrementará la reputación de su marca.

Tanto el marketing tradicional como por supuesto, el marketing online, tienen su base en la evocación de las emociones como primigenia generadora de la respuesta del ser humano frente a un estímulo. No en vano, si se observan las nuevas directrices de Google para el posicionamiento de sus contenidos, podremos descubrir la importancia que da el buscador a la respuesta que los usuarios dan en primer lugar como respuesta al despertar de una emoción.